13 de julio de 2013

infierno




     

 INFIERNO

Hay infiernos anónimos y ocultos
que generan síndrome de Estocolmo.
Apenas hay diablos que los guarden
y en muchas ocasiones
cuida del fuego uno en zapatillas.

Las hogueras se encienden con butano
y no es raro que esté de vacaciones
el servidor que surte las bombonas.

Son infiernos pequeños pero cálidos.
Son infiernos de lo más hogareño.