NO ME ACUERDO
No me acuerdo porque
los rostros se borran
como pisadas en la
arena de la playa
y las mentiras las
arrastra el viento
como orgasmos
fingidos.
No me acuerdo, pero
mis labios me queman
y su rostro se dibuja
en el embozo.
No me acuerdo, pero
mis entrañas se dividen
en un alarido sin
epidural.
No me acuerdo,
de nuevo hemos
desaparecido tú y yo
al sobrevolar el
Triángulo de las Bermudas.
No me acuerdo,
así que deja de
mostrarme ese antiguo contrato
porque tampoco
recuerdo las palabras.
No me acuerdo de los
besos en la fila de los mancos
no viendo a Clark
Gable en “Lo que el viento se llevó”.
Se han llenado de olvido
mis armarios.
Tengo que hacer
limpieza
y poner bolsitas de
naftalina
porque la polilla
está hambrienta de recuerdos



