JANA 

Tiene la risa fácil

y se muerde los labios para ocultar las quejas,

pero también acuden a sus ojos

lágrimas de impotencia

cuando la vida le niega algún regalo.

 

Se inventa identidades

para cambiar de nombre y de destino.

Puede ser madre, hija, adulta o un lactante,

mas sobre todo

la hermana más amante y entregada

que imaginarse pueda.

Y te cuenta sus cuitas, sus avances,

o te incluye en sus juegos venturosos.

 

Su mundo va a ser otro,

sus vivencias distintas,

no sé por dónde marchará su vida.

Yo no estaré.

                         Seré solo una huella

                         de algo desintegrado en el pasado.

 

                         Pero ahora me invade su inocencia,

                          abriendo paso a paso su horizonte.

 

EL SIGLO XXI



 

EL SIGLO XXI

 

La agenda vomitó el siglo veintiuno

con una mezcolanza de banderas y cruces.

Cruces con torturados mudados en iconos,

asesinos coprófagos, circundados de muerte,

y un pueblo de hediondez insoportable

que se aclamó elegido por un dios inventado.

 

Y encima de la charca de despojos y estiércol

que formó el obsceno colectivo

el fulgor de una lágrima.

Una gota de nácar brillando entre excrementos,

imparable, impoluta,

como el grito vibrante de un vástago que nace.