Google+ Followers

30 de junio de 2014





EL MIRLO BLANCO







El mirlo blanco apareció una tarde en el jardín,
absorto,
admirado al trasluz de su propio plumaje.

En un revoloteo alborozado,

se fundió con la luz del ocaso.




Abúlicos, hundidos en su negra indiferencia,

desmenuzando lombrices y orugas,

quedaron sus hermanos.

Los oscuros.










A PILAR BARDEM Hay pilares de mármol menos sólidos que ella, fontanas menos limpias, y vanguardias que quedan trasnochadas cu...