Google+ Followers

15 de febrero de 2014

TE QUIERO MUCHO
(a mi madre)


Ábrete Sésamo, gritaron tus células
y salieron de ti nuevas vidas,
abriéndote en canal de parte a parte.
Y muy quedo dijiste te quiero mucho, hija,
y tu voz discurrió por las aguas del tiempo.
Suspendida.
Por siempre.
Como una confesión de amor
prohibida por pretéritos acuerdos,
un clamor por la paz
o el último estertor del moribundo.

Susurraste sin voz te quiero mucho
y fue el revoloteo de una falda de baile,
fue un pañuelo secando las lágrimas de un niño,
una flor de jazmín cegando los fusiles,
fue una gota de leche en mis labios lactantes,
un cordón que ligó la suerte de dos vidas.
La tuya con la mía.

Inseparables, madre.


13 de febrero de 2014


OLVIDOS


          Se han llenado de olvidos mis armarios.

         No me acuerdo de los rostros que se borran como pisadas en la arena de la playa ni de las mentiras que suenan como orgasmos fingidos.

         No me acuerdo, pero mis labios me queman y tu rostro se dibuja en el embozo de la sábana.

       No me acuerdo, pero mis entrañas se dividen a veces en un alarido sin anestesia epidural.

         No me acuerdo, pero tú y yo hemos desaparecido de nuevo  al sobrevolar el Triángulo de las Bermudas.

           No me acuerdo de los besos en la fila de los mancos no viendo a Clark Gable en "Lo que el viento se llevó".

        No me acuerdo de gran cosa, así que deja de mostrarme ese antiguo contrato porque tampoco me acuerdo de cómo leerlo.

            Se han llenado de olvidos mis armarios.  

         Tengo que hacer limpieza y poner bolsitas de naftalina porque la polilla está hambrienta de recuerdos.