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27 de diciembre de 2013

EL CAMBIO



Balas de plata aciertan en el núcleo rojo
del vampiro sin nombre.
Ojos desorientados buscan con persistencia
cuencas que les acojan.


Gruñidos inclementes se pierden en las bocas
de las alcantarillas de ciudades vacías.
Y el monstruo maloliente que rapiña las vidas
se va de vacaciones a una playa desierta.

Los caminos se han hecho laberintos
y las nubes aguardan sentadas en el monte.
La oveja disimula disfrazada de lobo
y los muertos se arrancan los sudarios.

Se detienen en verde los semáforos
y a la palabra odio la engullen las cloacas.
Los árboles se apartan para mostrar el bosque
y expiden poesías los contables bancarios.

Hoy escuché redoble de tambores,
anunciando que llega el anhelado cambio.
Me he sentado a esperarlo en el umbral de casa.
Lo acogeré en mis brazos cuando caiga la tarde.

22 de diciembre de 2013







MIRÓ AL SOSLAYO


Miró al soslayo, fuese y no hubo nada,
que diría Miguel, el manco más insigne,
sugiriendo quizá miradas altaneras.
Porque hay mucha soberbia
disfrazada de pulcras encomiendas.

Todo un cúmulo de vistazos sesgados,
que miran y no ven con cruel indiferencia
el inmenso dolor que se arrastra en la tierra,
tanto llanto callado, formando torrenteras.

No soy nada ni nadie me ha llamado
a arreglar este mundo destruido,
pero dejadme que grite mi disgusto
contra el desinterés
que brota a cada paso del camino.

Dejadme que en un sueño les devuelva la vista
a aquellos que presumen de invidentes
para que al fin contemplen cómo es el desamparo,
los graneros vacíos
y la desesperanza que infecta las heridas.

Dejadme deshacer el hielo de sus torres
con la mirada ardiente de tantos invisibles,
que rodeen el orbe en una larga marcha
y llenen de bullicio sus estradas tranquilas.

Caigan las fortalezas de crueles concertinas.
Luzca el piadoso sol debajo de los puentes.
Vuelva a llover maná en medio del desierto
y la palabra hermano brote de las gargantas
que ayer permanecían mudas y amordazadas.

Y quede clausurada para siempre,
como una inmunda lacra perdida en el olvido,
la mirada al soslayo entre seres idénticos.